Love of my life

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Love of my life
Autor e Interprete: Freddy Mercury (Queen)
Love of my life - you hurt me,
broken my heart and now you leave me.
Love of my life can't you see,
Bring it back, bring it back,
Don't take it away from me, because you don't know, what it means to me.
Love of my life don't leave me,
stolen my love, you now desert me,
Love of my life can't you see,
Bring it back, bring it back,
Don't take it away from me because you don't know - what it means to me.
You won't remember -
When this is blown over
everything's all by the way -
When I get older
I will be there by your side to remind you how I still love you - I still love you.
Hurry back - hurry back,
Don't take it away from me, because you don't know what it means to me -
Love of my life
Love of my life...

Es Solo un Juego

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Erase una vez un pequeño ángel que vivía en el cielo. El sabía que era Dios, sabía que era la luz y sabía que lo único que existía era el Amor. Un día estaba caminando por el cielo y escuchó otros angelitos hablando sobre el dolor y el miedo. Les preguntó: "¿Qué es eso llamado dolor? nadie podría hacerme daño pues yo soy Dios, yo soy la luz. Y ¿qué es eso llamado miedo? ¿a que podría yo temerle si lo único que existe es el Amor?".
Los otros angelitos le dijeron: "Si, si, lo sabemos, lo sabemos, es un juego." El angelito exclamó dando brincos de emoción: "¿Un Juego? ¡Me encantan los juegos! quiero jugar, quiero jugar". Los otros ángeles respondieron: "Espera un minuto, no es tan fácil. Primero, tienes que bajar a la tierra y tienes que encontrar alguien que quiera jugar contigo, alguien que quiera herirte y asustarte profundamente". El angelito dijo: "¡Uy, qué maravilla! ¿quién quiere jugar conmigo y herirme intensamente y asustarme mucho? ¿Quién me ama tanto?" Otro angelito se acerco y dijo: "Yo juego contigo". Y el pequeño ángel preguntó "¿De veras? ¿prometes herirme mucho y asustarme mucho? ¿Tanto me amas?" El ángel le contestó: "Si, te lo prometo, pero tú también tienes que prometerme algo, prometerme que te vas acordar de que esto es sólo un juego”.
¿Recuerdas de esta conversación? ¿No? ¡Pero tú lo prometiste!
¡ ES SOLO UN JUEGO !

Un ’día sin compras’ en tiempos de crisis

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…Paradójicamente, una de las mayores preocupaciones en tiempos de crisis es la reducción del nivel de consumo, lo que se asegura que representa la caída de la ficha que termine de empujar el resto del dominó económico. ¿En la sociedad del consumismo nuestro bienestar depende de no dejar de consumir? Preguntamos a economistas con visiones muy diferentes sobre el ’día sin compras’ en tiempos de crisis.
"Un mes sin compra nos llevaría a la gran depresión", clama José Carlos Díez, economista de la empresa financiera ’Intermoney’, que considera que el consumo es el pilar de la economía y que no debemos cambiar nuestro patrón de consumo si no estamos endeudados. "Cada persona tiene que tener un comportamiento lo más racional posible dependiendo de su capacidad de gasto, pero si quieres hacer un favor a tu prójimo y a la sociedad no entres en recesión, ten un comportamiento normal para que las empresas no cierren y no se destruya empleo", afirma. "Si no compramos, corremos el riesgo de pasar de un mundo de exceso de consumo y endeudamiento a otro donde haya exceso de ahorro y se hunda el consumo (como ocurre en Japón). Ambas situaciones estancan la economía, por eso hay que intentar buscar un término medio".
Naredo, que obtuvo el Premio Nacional de Medio Ambiente 2000, señala un aspecto importante que viene ligado al consumismo, y es la obsolescencia prematura, lo rápido que nos deshacemos de las cosas, que siendo aún útiles, preferimos sustituir por algo más moderno. Consumir más exige extraer más recursos naturales y producir más residuos, convirtiendo a veces a los países pobres en auténticos vertederos electrónicos. "El 99% de lo que consumimos se convierte en basura a los seis meses ya que los bienes de consumo tienen una obsolescencia planificada", recordaba la investigadora estadounidense Annie Leornard en su documental "La historia de las cosas".
Para Pablo Campos-Palacín, experto en Economía Ambiental de CSIC, "hay que comprar, pero comprar mejor" y esto significa que hay que adquirir lo que uno realmente necesita, pero no sólo ahora, sino siempre. "La sociedad industrial está basada en una producción en serie, en el consumo en masa, en trabajar mucho para poder financiar muchas cosas. Si la gente dejara de consumir bienes que no necesita, causaría un gran perjuicio en algunos sectores, como la moda. Habría menos empresas, menos actividad, pero tendríamos los productos que necesitamos". Para Campos, lo mejor sería que la gente cambiara sus valores y pensara en sí misma y no en emular a los demás, "algo que requiere una gran complejidad cuando vivimos en sociedad". Con todo, este experto reconoce ser pesimista cuando piensa que "el ser humano es consumista por naturaleza"…
Tomado de उन

Las características del cuerpo resucitado del Maestro Jesús.

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I. La transformación en general CUERPO-GLORIOSO /CUERPO:
1. Si la salvación se revela en el cuerpo, el cuerpo resucitado tiene
que ser completamente distinto del cuerpo de esta existencia
histórico-temporal. En realidad hay entre ambas formas de existencia
una diferencia esencial. La resurrección no es la recuperación del
cuerpo abandonado por el alma ni la continuación de la vida anterior,
sino el principio de una vida nueva. El resucitado no es devuelto a
ninguno de los estados de su existencia histórico-temporal, sino que la
resurrección implica una transformación. El error de los ilustrados
saduceos consistía en que no podían imaginar la resurrección más que
como la restauración de la vida corporal interrumpida por la muerte.
Cristo les dice que el cuerpo resucitado y el cuerpo histórico existen de
maneras distintas.
San Pablo llama locas a tales ideas, también difundidas en Corinto.
Como la semilla es arrojada a la tierra y debe morir, para que de ella
nazca la planta, el cuerpo debe pasar también por la muerte, para
poder sobrevivir en la existencia nueva. El punto de comparación es la
transformación, que es la categoría apropiada para entender el cuerpo
resucitado.
La transformación no resulta de un proceso evolutivo orgánico; es
obrada por Dios (I Cor. 15, 38; 52; 57). Es gracia (II Cor. 1, 9; Col. 1,
4).
2. La idea de la transformación nos sale al paso en la liturgia. Está
también a la base del prefacio de difuntos, cuando dice que la meta
definitiva del hombre sólo se alcanza en la resurrección de los muertos.
"En verdad es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias
siempre y en todas partes, Señor, Santo Padre, Omnipotente, Eterno
Dios: Por Cristo nuestro Señor. En El nos brilla la esperanza de una
bienaventurada resurrección. Aunque nos contrista nuestra suerte
mortal cierta, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Pues
a tus fieles, Señor, no les puede ser quitada la vida, sino transformada.
Cuando este albergue de su peregrinación por la tierra se convierta en
polvo, les estará preparado una eterna morada en el cielo."
3. Ser resucitado no significa, por tanto, continuar sin fin la existencia
terrena e histórica. Tal idea estaría en directa contradicción con la
revelación de la resurrección de los muertos. Con su inagotable fuerza
creadora Dios resucitará a los hombres con otro cuerpo distinto del de
la experiencia e imposible de describir con los medios de nuestro
conocimiento empírico. Entre la existencia terrena y la existencia
resucitada hay, sin duda, una relación, pero a la vez se extiende entre
ambas formas de existencia un abismo imposible de traspasar con las
fuerzas humanas. El camino de una a otra pasa por la muerte y por la
transformación condicionada por la muerte y obrada por Dios. Sin esta
transformación nadie puede ser partícipe de la existencia resucitada.
Pero la transformación es totalmente acción de Dios. Es un milagro
incomprensible. La comparación del apóstol con la transformación de
la semilla no puede, según eso, ser exagerada. Simboliza la alteridad
del cuerpo resucitado frente al cuerpo histórico, pero no puede explicar
la razón de la transformación del cuerpo terreno en un cuerpo celestial.
Mientras que la transformación de la semilla se mantiene en el marco
de sus leyes inmanentes, la transformación del cuerpo histórico en
supra histórico no puede ser explicada por la acción de leyes naturales.
Para ello se necesita más bien una intervención graciosa del misterioso
poder divino.
3.
1.Cualidades del cuerpo glorioso
Sobre el modo de ser del cuerpo transformado poco nos dice la
Escritura. En definitiva, es un misterio incomprensible. En la Escritura
es comparado el cuerpo resucitado al cuerpo glorioso de Cristo, que
es el prototipo y modelo de la futura transfiguración. El futuro cuerpo
resucitado ya no estará esclavizado a las leyes del espacio y del
tiempo, aunque -como el cuerpo de Cristo- quedará unido de algún
modo al espacio y al tiempo.
1. En particular San Pablo, en la epístola a los Corintios enumera las
siguientes propiedades del cuerpo resucitado: está dotado de
perennidad, fuerza y gloria, mientras que al cuerpo histórico-temporal
inhieren la caducidad, debilidad y deshonor.
La perennidad es a los ojos del Apóstol un bien extraordinariamente
grande. La caducidad es signo del pecado y la creación fue sometida a
ella por culpa del pecado (Rom. 8, 20). El cuerpo resucitado está
sustraído a todas las leyes de la caducidad. Por ser imperecedero e
inmortal en la vida del cielo no es necesario el matrimonio, como antes
vimos. Los resucitados serán iguales que los ángeles, dotados de vida
inmortal (Lc. 20, 36; cfr. Apoc. 7, 16; 21, 4). Por eso tampoco habrá ya
entre ellos angustia de morir. Todo lo que impide y amenaza la vida,
desaparecerá. Los resucitados "ya no tendrán hambre, ni tendrán ya
sed, ni caerá sobre ellos el sol, ni ardor alguno" (/Ap/07/16). Como
ejemplos de plagas que pueden torturar al hombre en la historia,
enumera San Juan las que más atormentaron al pueblo de Israel
mientras atravesaba el desierto. Los abrasadores rayos del sol caían
como flechas. Al mediodía se desencadenaba la corrupción como un
demonio y el siroco consumía todas las fuerzas (cfr. Eclo. 43, 4, Ps.
121 [120], 6; Ps. 91 [90], 5-6). Estas tribulaciones son símbolos de los
dolores que tendrá que soportar el pueblo de Dios del NT mientras
dure su peregrinación por el desierto de la vida terrena. A los
resucitados ya no les podrán atacar. Pues el Cordero que está delante
del trono, "los apacentará y los guiará a las fuentes de aguas de vida,
y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos" (Apoc. 7, 17). Tan increíble
suena el mensaje de una vida inmortal, que el vidente la anuncia con
énfasis por segunda vez: "y enjugará las lágrimas de sus ojos, y la
muerte no existirá más, ni habrá duelo, ni gritos, ni trabajo, porque todo
esto es ya pasado" (/Ap/21/04). Dios mismo garantiza la esperanza de
esa promesa que contradice toda experiencia. San Juan continúa: "Y
dijo el que estaba sentado en el trono: He aquí que son nuevas todas
las cosas. Y dijo: Escribe, porque éstas son las palabras fieles y
verdaderas" (Apoc. 21, 5).
2. La segunda propiedad del cuerpo resucitado es, según San
Pablo, la fuerza. Según el Apóstol, es una característica de toda
actuación de Dios. El hecho de que la atribuya al cuerpo resucitado
significa que ese cuerpo está lleno del omnipotente fuego del amor
divino y de la validez de la verdad celestial.
3. E1 cuerpo resucitado será además glorioso y bello. La palabra
griega traducida por gloria (doxa) puede significar también fama y
honor. La gloria es, según la Escritura, una propiedad de Dios y de
Cristo resucitado (Rom. 1, 23; 8, 17, 29; I Cor. 2, 7; II Cor. 3, 18; 4, 4.
6; II Thess. 2, 14). Sobre el cuerpo resucitado se extiende la gloria de
Cristo y le ilumina. El cuerpo glorioso pertenecerá a la vida celestial y
no a la terrestre. Estará lleno del esplendor que vio Pablo cuando se le
apareció el Señor glorificado. Es una abundancia y plenitud de luz que
los ojos humanos no pueden resistir. Los justos lucirán como soles (Mt.
13, 14).
4. CUERPO-ESPIRITUAL: San Pablo llama al cuerpo transfigurado
cuerpo espiritual. El cuerpo no transformado es un cuerpo "carnal".
Sólo tiene un principio vital natural. El cuerpo transformado será
penetrado por el Espíritu Santo y tendrá un principio vital perfecto que
transfigurará el principio vital natural: el Espíritu Santo. Por eso puede
ser llamado cuerpo celestial. También el cuerpo terreno es expresión
del espíritu, pero según antes dijimos, la capacidad expresiva de
nuestro cuerpo es muy pequeña, mientras dura la vida de
peregrinación. El cuerpo revela y encubre el espíritu; el espíritu no
puede revelarse perfectamente en el cuerpo a consecuencia de su
propia debilidad y de la resistencia de la materia. El cuerpo
transformado del futuro será perfectamente transparente para el
espíritu. El espíritu irrumpirá visiblemente a través del cuerpo.
La vida, que revelará el cuerpo transformado, es la vida del espíritu,
que realiza su propio conocimiento y amor, pero además revelará la
vida del espíritu que participa del conocimiento y amor de Dios. El
cuerpo transformado refleja, por tanto, la claridad y luz de Dios.
Sólo el cuerpo transfigurado por el Espíritu Santo es capaz de
hacerse transparente al fuego y luz de Dios, a su verdad e intimidad.
Traspasado de la luz y fuego de Dios, se hace él mismo luminoso e
incandescente. Está glorificado y transfigurado.
5. Nada podemos decir sobre la figura del cuerpo resucitado. Sin
embargo, la diferencia de sexos se conserva a pesar de la
espiritualización del cuerpo.
6. Si el sentido y misión del cuerpo es servir de medio e instrumento
al espíritu, el cuerpo resucitado cumple perfectamente su sentido. El
cuerpo terreno sólo cumple su sentido de modo imperfecto, porque
oculta en parte al espíritu. El verdadero cuerpo será el cuerpo del
futuro, el cuerpo resucitado.

El paradigma holográfico

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El paradigma holográfico
La holografía es una técnica avanzada de fotografía, que consiste en crear imágenes tridimensionales. Para esto se utiliza un rayo láser, que graba microscópicamente una película fotosensible. Ésta, al recibir la luz desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones.

El neurofisiólogo Karl Pribram ha establecido la hipótesis de que el cerebro sigue un modelo holográfico. Lo más relevante de las imágenes holográficas consiste en que si partimos un holograma en dos, cada fragmento poseerá la información original completa; y aunque siguiéramos subdividiendo cada fragmento, por más pequeño que sea, siempre contendrá la información del todo, la imagen completa. Esta imagen tridimensional de un objeto real se forma en una placa por efectos de una interferencia electromagnética; proceso que, según el psicólogo Stanislav Grof, es semejante al que acontece en la psique inconciente.
La parte en el todo, y el todo en la parte, ¿les suena?. Esa sería para muchos científicos la cualidad intrínseca de la mismísima realidad.
Pribram explica lo que es un holograma con la siguiente imagen:
“Arrójese un puñado de arena en un estanque y las ondas producidas por cada grano de arena se entrecruzará con las ondas de los otros granos de arena, estableciendo patrones de frentes de ondas que se interfieren. La suave superficie, a modo de espejo, se ha hecho imprecisa, pero el desdibujamiento ha ocultado en su interior un patrón increíblemente ordenado. Si pudiera congelarse repentinamente el estanque en ese instante, su superficie sería un holograma. El holograma fotográfico es como un registro congelado de patrones de interferencia”.
Ahora imaginemos nuestro sistema solar como un estanque sideral; cada planeta es como un grano de arena productor de ondas. Éstas se entrecruzan con las demás, generando un patrón de interferencia constantemente varible.
Es en el momento del nacimiento cuando queda fijado en cada uno de nosotros un holograma personal que es individual y cósmico a la vez. Nuestro ser (¿acaso nuestra alma?) podría ser la placa sensible que da cuenta del patrón energético, y que a su vez es interpretado por nuestro cerebro.
Me atrevo a decir que este holograma es ni más ni menos que la carta natal.
Ahora bien, habría que hacer una distinción importante. El patrón energético que nos define es una cosa, pero las reacciones psicológicas ante este patrón es otra muy distinta. Si no fuera así, todo estaría ya escrito y seríamos completa y tristemente previsibles.
En la holografía es necesario contar con un haz de luz coherente para dar cuenta de la imagen tridimensional que se proyecta en el espacio. Es el láser quien cumple esta función.
Utilicemos la analogía y pensemos en la carta natal como un holograma, ¿qué tipo de luz necesitaríamos para hacerla manifiesta?.
Esa luz coherente que podría concretizar la información contenida en su interior no es otra que la “luz” de la conciencia. Cuanto más pura o elevada sea, mejor evidenciará el potencial natal; tanto más coherente será con la energía simbolizada por la carta. Aclaro que cuando hablo de conciencia me estoy refiriendo a la conciencia del “dueño” de la carta, no a la conciencia del astrólogo que la interpreta.
Una conciencia libre de apegos, de prejuicios y de identificaciones generará una realidad más integrada y perfecta, y en el fondo, verdaderamente real.
Es el nivel de conciencia de cada ser lo que hará la diferencia entre experimentar la carta natal (es decir, la propia energía) de una u otra manera. Esta holografía simboliza lo que potencialmente somos, además de indicar tanto nuestros ciclos personales como los colectivos y generacionales.
En este sentido, no sólo dependerá del nivel sino del tipo de conciencia que iluminará al holograma. El potencial de nacimento será actualizado y optimizado en función del nivel de conciencia que atraviesa el holograma.
O usando la fórmula de Pierre Weil:

Vr=(f)Ec
Donde la vivencia de la realidad (Vr) es función (f) del estado de conciencia (Ec) en que estamos.
El concepto de holograma puede aplicarse a todo aquello que represente la imagen completa de algo, por eso es que la astrología “es” holográfica.
Tal como la utilizamos corrientemente, la holografía es una técnica que sin usar ningún tipo de lentes crea imágenes tridimensionales. Un rayo láser graba microscópicamente una película fotosensible y ésta, al recibir la luz desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones.
Pero si lo vemos con cuidado, no es verdad que el holograma contenga la información de toda la escena. En realidad, cada fragmento del holograma contiene la información de toda la escena vista desde el lugar donde el observador estaba.
De esta manera apreciamos la importancia que tiene la posición en el espacio del ser al que se le levanta una carta natal, pues la domificación establece el ángulo de incidencia de las diversas “frecuencias energéticas”.
La mayoría de los astrólogos en algún momento de su quehacer se da cuenta que diferentes rasgos de la carta natal se repiten en varios niveles, como distintas cosas que hablan de lo mismo, remitiendo a una imagen holográfica. Diferentes técnicas traen diferente información, pero esa información tiene similaridades que apuntan a la carta natal como un todo. Las progresiones simbólicas, por ejemplo, relacionan el movimiento diario de un planeta con una dimensión mayor, el año. Un día transcurrido es un año transcurrido. La Luna progresada es sincrónica al tránsito de Saturno. Cada signo, cada planeta, tienen sentido en tanto parte de una totalidad; sería un error entenderlos individualmente.
La tradición hindú divide generalmente a los signos en 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 partes iguales o shodasavargas. En Occidente los armónicos se trabajan hasta el 12; es decir, cada signo estará dividido en 12 secciones, por lo tanto dentro de cada signo existen los doce signos. En la parte está el todo.

F. David Peat, a partir de la teoría del orden implicado de Bohm, afirma que el Universo entero se encuentra plegado sobre si mismo en cada región del espacio. “Los eventos sincronísticos, entendidos como una coincidencia significativa entre microcosmos y macrocosmos, son aplicables si consideramos que, bajo los estratos de un orden implicado individual, existe un nivel más profundo que contiene, plegada, toda la información del Universo”.
Como analogía literaria, propongo la del cuento de Jorge Luis Borges El Aleph, sólo que para Peat cada punto del espacio sería un Aleph.
Así lo describe el genial escritor argentino:
“… En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo..”

Con respecto a la teoría del orden implicado y explicado de David Bohm, podría decirse que una carta astral surge del océano de lo implicado. Bohm pensó este escenario en términos de holomovimiento u holokinesis.
Cualquier forma de movimiento podría constituir un holograma, la totalidad indefinida de movimientos sería un holomovimiento, o sea, la base de lo que es manifiesto. La carta natal es un momento particular dentro de ese contínuo holomovimiento y por eso, una holografía que posee la información del Todo.
Según Bohm, el Universo está estructurado según los principios generales del holograma, y para Pibram el cerebro es un holograma que decodifica un universo holográfico.

En la teoría holográfica lo que puede verse es que en última instancia se trata de decodificación de frecuencias. Los diversos aspectos del Universo se expresan en forma de modelos de interferencia energética, entremezclados pero diferentes que portan información que definen su naturaleza e identidad.
Es sugerente el hecho de que en la holografía no se usan lentes, es decir, no se focaliza. Una lente provoca la divergencia o convergencia de la luz, pero el laser siempre permanece coherente. Al no haber convergencia no hay focalización. Esto produce una suerte de un emborronamiento de frecuencias que luego se decodifica.
La teoría holográfica sostiene que un ámbito borroso de frecuencias y potencialidades sustenta la realidad concreta. Los fundamentos de la Astrología provendrían de ese nivel de frecuencias que sólo podemos registrar desenfocando nuestra mirada, como en las imágenes (estereogramas) del libro “El Ojo Mágico”.
Los estereogramas son imagenes 3d ocultas en otra imagen, en un patrón en dos dimensiones. Estos se pueden ver ya que nosotros tenemos dos ojos, por ende dos visiones diferentes, lo que pasa es que nuestro cerebro une las dos visiones. El estereograma es una ilusión óptica basada en la capacidad que tienen los ojos de captar imágenes desde distintas perspectivas. Esas perspectivas diferentes son captadas de tal forma por el cerebro, que pareciera ser una imagen tridimensional.

http://astrotranspersonal.com.ar/imagen3d.jpg
Figura 2
Solamente podemos visualizar lo que se encuentra “oculto” tras la esfera de frecuencias si desenfocamos nuestra manera de observar.
Un mítico guerrero samurai del siglo XV llamado Miyamoto Musashi distinguía entre dos tipos de empleo de los ojos: el ken o visión superficial de la apariencia, y el kan o acceso a la esencia de las cosas. La mirada debe ser profunda y amplia. Esta es la doble mirada “vista y percepción”. La percepción es fuerte, y la simple vista es débil.
Decía que “en estrategia es importante ver las cosas lejanas como si estuviesen cerca, y tomar un punto de vista distante de las cosas cercanas. Es necesario ser capaz de ver a ambos lados sin mover los ojos. Esta habilidad no se domina con facilidad. Asimila lo que está escrito aquí: usa esta mirada en la vida cotidiana y no la modifiques ocurra lo que ocurra”.

Para verificar si la Astrología funciona como la holografía tendríamos que desenfocar nuestra conciencia/mirada habitual para así descubrir la dimensión más profunda de la que surge nuestra realidad. Una conciencia focalizada (como la que usamos constantemente) tiende a “definir”; sin embargo una conciencia no focalizada lo que define es la dimensión oculta tras el patrón energético de frecuencias. Sólo así podremos ver, luego de practicar un poco, ese objeto escondido que flota dentro de un conjunto caótico de formas e imágenes sin sentido (Figura 2).
También diríamos que la frecuencia particular de cada tránsito planetario genera una información plausible de ser codificada por un cerebro en un lugar y momento determinado. De aquí provendrían la concienciación de las cualidades esenciales de los planetas, del efecto de los tránsitos y las progresiones, entre otras cosas.

Ahora bien, debemos darnos cuenta que no se puede ir mucho más allá de estas interpretaciones. Sin embargo si vamos más allá del nivel físico de frecuencias, vemos que tanto el holograma como el estereograma funcionan excelentemente como metáforas para describir niveles diferentes y superiores de realidad.
Los antiguos alquimistas, astrólogos y filósofos herméticos usaban como metáfora el Unus Mundi (4) y las correspondencias entre Macrocosmos y Microcosmos.
Así era como la mentalidad medieval buscaba una inserción en el cosmos que diera sentido a su existencia. Hoy nuestra metáfora es la del orden implicado y el holograma.

Si bien el holograma remite a una realidad “inmaterial” el caso es que al hablar de frecuencias o pautas de interferencia electromagnética seguimos en el nivel de la fisiosfera, o sea, el nivel de la física, la óptica y el electromagnetismo.
Y como decía antes, la Astrología no se puede explicar solamente por estos medios pues ellos únicamente remiten al nivel material (el más básico) de la realidad; pero como metáfora… es una metáfora excelente.

 
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